
Por Norma Tlalolini
Y me contesto:
En los hombres se apaga con la rutina y en las mujeres con la decepción; el hombre siempre busca diversidad y por su espíritu cazador siempre buscará nuevos retos que cumplir; la mujer sin embargo se entrega con el alma y deposita la confianza y el amor, muestra su parte vulnerable confiando que será cuidada y protegida y cuando es traicionada simplemente es difícil volver a entregarse de la misma manera al mismo hombre, tal vez lo hará en otros brazos pero para volver a confiar y prender la pasión requerirá ese tiempo para sanar y confiar no en el hombre sino en si misma; el hombre sin embargo se entregará a la pasión con frenesí, y en cada entrega irá vaciando el alma, y no conectará profundamente por miedo a mostrar su parte vulnerable y su necesidad de competición con su propia especie.
Encender la pasión de una mujer no es difícil, lo difícil es mantenerla encendida, la pasión de un hombre es sumamente sencillo encenderla, lo difícil para él es detenerse a sí mismo con la mujer que ame.
