Por Ricardo Caballero de la Rosa

Somos más fieles cuando
la palabra se quiebra
y el gesto contradice al pensamiento
y la verdad expone la fractura.

La congruencia obedece
al guion ajeno escrito
si la incongruencia es grieta que revela
lo que no puede ser domesticado.

En contradicción late
la autenticidad simple
de nuestras mentes que preguntan siempre
por las voces que se niegan a callar.

El fiel pisa la línea
del río sin destino
sin el desorden que ordena lo eterno
ni la confrontación que nos eleva.

Y si acaso entendemos
que en la incongruencia hay vida
valoremos opuestos e interdictos
por nuestra sobriedad de impulso y valor.

Quien no se contradice
deja por siempre de ser
y en aguas y mareas con la luna
en reflejo deviene un mutante.

¿Adoraría la savia
prestada e intranparente
o aquella luz que incendia en su sombras
la creación que conmueve cielo y tierra?

Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com