Por Paty Herrera

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha quedado sin cabeza y más allá de celebrar, queda mucho por pensar pues en la historia moderna de México hemos visto que el crimen organizado es como una hidra. Cada líder abatido o capturado es sustituido por otro, a menudo más violento y más brutal.  Y mientras las organizaciones se reacomodan, quienes pagan las consecuencias son los ciudadanos comunes.

La PresidentA con A decidió hacer caso omiso al hecho de que Estados Unidos no solo busca a los lideres de los carteles. Trump quiere a Narcogobernadores y funcionarios cuyas carreras políticas nunca habrían repuntado sin el apoyo de los grandes señores del crimen organizado.

La lista de 15 presuntos narcopolíticos tiene a personajes como los siguientes:

Américo Villareal

Rubén Rocha Moya

Marina del Pilar Ávila

Adán Augusto López

Mario Delgado

Roció Nahle  

Solo por mencionar a algunos de ellos. Sin embargo, si enumeráramos a la lista de inocentes que han muerto por causa del crimen organizado, el número ascendería a cientos de miles. No es justo que el pueblo de México siga pagando con la sangre de sus ciudadanos por la culpa de quienes se sienten dueños de esta tierra.

La clase política mexicana independientemente de sus colores y las filias. Prostituyeron la soberanía de México, esa que tanto les encanta defender en sus hipócritas discursos, y se la entregaron a un grupo de desalmados. El encono contra la PresidentA con A aumenta y poco a poco podemos ver como Claudia ya no es bien recibida en muchos lugares, contrario a lo que a ella le encanta decir.

Más allá de toda rivalidad ideológica y moral, ningún mexicano bien nacido quiere ver a más madres llorando, ni saber que existen más narcofosas con incontable número de asesinados. Ya basta de tanto dolor y tanta muerte.