6 de Marzo de 2026

Investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) desarrollan el proyecto “Uso de índices bentónicos para la gestión de ecosistemas acuáticos”, una iniciativa que permitirá evaluar el estado de salud de ecosistemas de agua dulce mediante el análisis de macroinvertebrados, organismos considerados indicadores clave para el monitoreo ecológico.
El proyecto cuenta con financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y es liderado por la doctora Norma Angélica Santibáñez Aguascalientes, investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas y responsable del Laboratorio de Índices Bentónicos y Gestión de Ecosistemas Acuáticos.
En esta investigación colaboran los doctores Enrique Sánchez Mora, Anabel Romero López e Ismael Santos Ramos, investigadores del Instituto de Física “Ing. Luis Rivera Terrazas”, quienes estarán a cargo de la caracterización fisicoquímica del agua y el análisis de contaminantes. Asimismo, participarán alrededor de 34 estudiantes, quienes contribuirán en la recolección y revisión de muestras.
El estudio se enfocará en el río Atoyac, donde se realizarán muestreos de agua y sedimentos en 30 sitios ubicados en diez municipios del estado de Puebla. Las muestras se analizarán en dos temporadas climáticas: invierno y temporada de lluvias, con el objetivo de establecer una línea base ambiental que permita conocer las especies presentes y el estado estructural y funcional del ecosistema.
Para este análisis se emplearán macroinvertebrados acuáticos —como poliquetos, crustáceos, moluscos y diversas especies de insectos que presentan fases larvarias en el agua—, organismos que habitan en el fondo de ríos y lagos y que funcionan como bioindicadores de la calidad del agua, ya que su presencia o ausencia permite detectar distintos niveles de contaminación.
La doctora Santibáñez explicó que, a diferencia de los métodos tradicionales que se basan únicamente en parámetros fisicoquímicos —los cuales pueden variar dependiendo del momento en que se toma una muestra—, el estudio de estos organismos ofrece una perspectiva más amplia del estado ambiental.
“Los parámetros fisicoquímicos son como una fotografía del momento, mientras que los macroinvertebrados nos permiten observar una especie de película de lo que ha ocurrido en el ecosistema, ya que permanecen en el mismo sitio y reflejan los cambios y degradaciones que ha experimentado el río”, señaló.
El proyecto inició en enero de 2026 y tendrá una duración aproximada de un año y medio. Uno de sus principales objetivos es proponer una base metodológica que pueda ser utilizada por tomadores de decisiones y autoridades ambientales, fortaleciendo así las herramientas de gestión y monitoreo de los ecosistemas acuáticos en México, donde la aplicación de índices bentónicos aún es reciente, aunque ya se utiliza ampliamente en países de Europa, Estados Unidos y Canadá dentro de sus marcos normativos.