Implacable por Paty Herrera

El Cártel Jalisco Nueva Generación asesino a más de 55300 mexicanos durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, no hay un discurso de la 4T que disfrace o minimice esta situación, el CJNG prospero a costa de una violencia extrema, bajo el amparo de la política de “Abrazos no Balazos”

En la actualidad Claudia Sheinbaum acaba de presenciar el fracaso de su intento de reforma electoral. Sin embargo, parece no haberse percatado del todo de la magnitud de su debilidad: está arrinconada contra la pared por dos monstruos que sí poseen la capacidad real de influir en el destino de México. Por un lado, está “El Mesías Tropical”, a quien jamás se le habrían rebelado ni el PT ni el Partido Verde, y quien sí tuvo y, al parecer, aún conserva el control absoluto de Morena.

Por el otro lado se encuentra el hombre más poderoso del mundo: Donald Trump, quien adorna sus insultos e ignominias contra “La Señora PresidentA con A” con elogios y calificativos lindos, como lo haría un marido golpeador que disfraza el desprecio con cortesía. Trump no oculta su desdén hacia la Cuarta Transformación. No se ha cansado de repetir que México está gobernado por el narcotráfico y de retratar a Sheinbaum como una líder débil, poco menos que una figura decorativa.

La conformación del Escudo de las Américas, que en la práctica representa una extensión del dominio militar de Estados Unidos sobre países increíblemente sumisos, convertidos ahora en una suerte de pseudo protectorados del Tío Sam dejó deliberadamente fuera a México. Y no fue casualidad: para Washington, nuestro país ya no es visto como un aliado estratégico, sino como una nación problemática e incluso adversaria. Así lo han insinuado a través de Karoline Leavitt.

El destino de México se vuelve cada vez más incierto. El país corre el riesgo de quedar aislado económica y estratégicamente. Y mientras tanto, lejos de defender una soberanía real, Sheinbaum se limita a custodiar los mandatos políticos de López Obrador. Hay cabezas dentro del oficialismo de la izquierda mexicana que se han vuelto muy peligrosas y es evidente que estos narcopolíticos no serán llevados a juicio ni separados de su cargo por la 4T.

Y lo que hace que estos personajes de la vida política mexicana sean peligrosos no son sus alianzas con el crimen organizado, ni sus puestos, mucho menos sus fortunas ilícitas. Lo que vuelve peligrosas a estas entidades es que mientras Claudia Sheinbaum los proteja y se niegue a entregarlos, el conflicto con Estados Unidos no hará más que escalar. Y con él llegarán los aranceles, las sanciones y la amenaza real de la ruptura o extinción del T-MEC.

Claudia Sheinbaum carece hoy del capital político y de la autoridad moral necesarios para hacerse respetar frente a Trump. Las concesiones simbólicas ya no bastan. Washington quiere resultados, quiere culpables y quiere que le entreguen narcopolíticos.

Y la tragedia es evidente: para la Cuarta Transformación parece ser más importante proteger a sus criminales que defender el futuro económico y político de México.

“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”