Implacable por Paty Herrera

Todos hemos escuchado alguna vez una canción de Julieta Venegas, pero desde hace ya algunos años su carrera está estancada. Nunca fue tan popular como ella pensaba y sus presentaciones jamás causaron gran revuelo. De hecho, fue telonera y artista de relleno en muchos conciertos de grupos de rock con mayor popularidad, que sí llenaban estadios.

Sin embargo, Julieta siempre se ha destacado por su ideología de izquierda y feminista. A decir verdad, siempre ha sido una feminista radical recalcitrante. Ya saben: pañuelito verde, banderas moradas y la repetición constante de todos los mantras feministas habidos y por haber. Evidentemente, sería la elegida para interpretar el cover de “La niña futbolista”.

Se trata de una canción completamente distópica, ya que en la actualidad no solo existe una liga profesional de fútbol femenil, sino que también hay becas y diversos apoyos económicos para incentivar el talento femenino en “el deporte de las patadas”. En el fútbol profesional existen directoras técnicas, árbitras, dueñas de franquicias y muchos otros cargos liderados por mujeres.

Pero La PresidentA con A, en un nuevo brote de narcisismo, tenía que fusionar al Feminismo con el Mundial FIFA 2026, sin ninguna justificación lógica ni verosímil. Fue entonces cuando, en su show cómico, mágico y musical denominado “La Mañanera del Pueblo”, estrenó su versión ultrafeminista de “La niña futbolista”.

A Julieta Venegas se le pagaron nada más y nada menos que catorce millones de pesos por su mediocre e infame interpretación. Además, se involucró al Coro Femenil del Conservatorio Nacional de Música para colaborar en la creación de esta canción, que hasta el día de hoy acumula 390 mil dislikes en YouTube y ha generado miles de comentarios negativos en las redes sociales de la cantante.

“La niña futbolista” jamás será interpretada en un evento oficial de la FIFA, ni siquiera en uno de carácter femenil. Se trata únicamente de un capricho de la señora Sheinbaum, financiado con nuestros impuestos y, la más clara muestra de la decadencia del Feminismo.

Pero más indignante resulta que se haya despilfarrado dinero en esto, en lugar de destinarlo a la compra de medicamentos para los enfermos de cáncer en nuestro país.

Ojalá que Julieta Venegas sepa administrar bien los millones que Claudia le regaló, porque su carrera está oficialmente muerta.