Escribí de las experiencias

para acompañar el naufragio

y que las vivencias

sedujeran las sílabas sedientas

Inventé al respirar

su lenguaje de transición

para que callara al inhalar

y hablara entre sus pausas

Traduje en palabras de insomnio

cada sol retenido en el pecho

cada luna enamorada en secreto

cada intento de absorber el llanto

Narré entre temores

los temblores en las grietas de la piel

las horas desprovistas de historia

los campos de insolación y fuga

Nombré cada poro

mientras sorprendido

aprendía de otras pieles

en cuya exultación claudiqué

Y ahora en este desierto

como pálida serpiente

que ha dejado de arrastrarse

sólo queda escuchar a los demás

Y desde el silencio con que miro

mis ensayos ya sin frases

ahora ya saben

callar

Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com