
Implacable por Paty Herrera
Vienen a mi mente los múltiples intentos en los que diversos compañeros periodistas buscaron encarar a Andrés Manuel López Obrador sobre el aterrador número de muertes y desaparecidos; pero, fiel a su costumbre intransigente y majadera, el entonces presidente de México evadía el tema e incluso se burlaba de los miles de desaparecidos. Su frase socarrona “Ahí están sus masacres” quedará grabada no solo como muestra de su vileza personal, sino como el testimonio definitivo del cinismo con el que su administración abordó la tragedia nacional.
Su heredera política, Claudia Sheinbaum Pardo, la actual presidente en funciones, heredó la misma actitud indolente y déspota hacia los colectivos de madres y padres buscadores y hacia un pueblo que exige justicia. Ese “pueblo bueno” al que tanto apeló el “Mesías Tropical” en sus cientos de discursos huecos y mentirosos.
El colectivo “Buscando Cuerpos en Todo México”, liderado por Margarita López Cárdenas, reportó el hallazgo de 1600 piezas dentales y pequeños fragmentos óseos pertenecientes, presuntamente, a 80 niños de 1 a 12 años, cuyos restos fueron incinerados y ubicados en un predio en la zona serrana del municipio de Zacapu, Michoacán.
Los orígenes y causas pueden ser muchos y tan variados como el abuso y la explotación sexual, el tráfico de órganos o el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado. Pero, más allá de todo ello, lo verdaderamente escalofriante es el silencio ignominioso por parte del Estado mexicano.
Existe la posibilidad de que en esa fosa clandestina se encuentren los restos de familias completas exterminadas; estos ochenta pequeñitos tuvieron muertes aterradoras y llenas de crueldad. Como era de esperarse, la Fiscalía General del Estado de Michoacán y la Fiscalía General de la República informaron no tener conocimiento, ni denuncias, peritajes ni registros verificables, como siempre pasa en este país.
¡Basta de normalizar el horror! En este país se están incinerando niños mientras la 4T maquilla estadísticas para proteger su narrativa socialista. Cada fosa clandestina no solo expone la crueldad del crimen organizado, sino la vileza de un gobierno que prefiere la propaganda antes que la justicia.
¿Qué es un fantasma? Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez. Un instante de dolor quizás. Algo muerto que parece por momentos vivo aún. Un sentimiento suspendido en el tiempo como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar. Un fantasma, eso soy yo.