Ricardo Caballero de la Rosa

Entre el roce de las nubes
se filtra la luz
y sin saberlo
vive un día más porque fue vista
desde esa vida
que ofrece tierra.

Tal vez la flor se revele
y ese cuerpo
que en su imaginación aspira a bosque
apueste la eternidad
a su raíz.

Le calma la sed
la acompaña el sol
para que en su silenciosa entrega
encuentre la fuerza de erguirse.

Árboles y campos la contemplan
y apenas se abre
desnuda el corazón de la niña.

Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com